Archivos para 14 mayo, 2010

Se respeta el copyright y derechos de autor, pues se utiliza sin ningún animo de lucro.

Mujer, sé que comprendes
al pequeño niño dentro del hombre.
Por favor recuerda que mi vida está en tus manos.
Y, mujer, manténme cerca de tu corazón.
Por más que estemos alejados no nos separemos.
Después de todo, está escrito en las estrellas.

Hermosa estrofa que define como pensaba Lennon sobre la mujer, una de las últimas canciones incluidas en su último album DOUBLE FANTASY,  editado pocos días antes de que  Mark David Chapman lo asesinara, más concretamente el 8 de diciembre de 1980.

Le disparó con un revolver seis balazos, de los cuales cuatro le alcanzaron de lleno, después de haberle pedido un autógrafo esa mañana a las puertas de su domicilio, el mítico edificio Dakota.

Disfutar con esta composición dedicada a las mujeres, quizás la mejor canción dedicada a las mismas.

peace lennon
DIOS ES UN CONCEPTO
CON EL QUE MEDIMOS NUESTRO DOLOR
TE LO VOY A REPETIR
DIOS ES UN CONCEPTO
CON EL QUE MEDIMOS NUESTRO DOLOR
NO CREO EN LA MAGIA
NO CREO EN EL I CHING
NO CREO EN LA BIBLIA
NO CREO EN EL TAROT
NO CREO EN HITLER
NO CREO EN JESÚS
NO CREO EN KENNEDY
NO CREO EN BUDA
NO CREO EN EL MANTRA
NO CREO EN EL GITA
NO CREO EN EL YOGA
NO CREO EN LOS REYES
NO CREO EN ELVIS
NO CREO EN ZIMMERMAN
NO CREO EN LOS BEATLES
SÓLO CREO EN MÍ
EN YOKO Y EN MÍ
ESA ES LA REALIDAD
EL SUEÑO HA ACABADO
¿QUÉ PUEDO DECIR?
EL SUEÑO HA ACABADO
AYER
YO ERA EL TEJEDOR DE SUEÑOS
PERO AHORA HE VUELTO A NACER
YO ERA LA MORSA
PERO AHORA SOY JOHN
ASÍ PUES, QUERIDOS AMIGOS
TENDRÉIS QUE SEGUIR VOSOTROS
EL SUEÑO HA ACABADO
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EL MONJE Y LA PROSTITUTA

Publicado: 14 mayo, 2010 en Pensamientos

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En las proximidades del templo vivía un monje. En la casa de enfrente moraba una prostituta. Al observar la cantidad de hombres que la visitaban, el monje resolvió llamarla…

.-“Tú eres una gran pecadora -le reprochó-. Todos los días y todas las noches le faltas el respeto a Dios. ¿Es posible que no puedas detener  reflexionar sobre tu vida después de la muerte?”.

La pobre mujer se quedó muy deprimida con las palabras del monje; con sincero arrepentimiento oró a Dios e imploró su perdón. Pidió también al Todopoderoso que le hiciera encontrar otra manera de ganar su sustento. Pero no encontró ningún trabajo diferente, por lo que, después de haber pasado hambre una semana, volvió a prostituirse. Solo que ahora, cada vez que entregaba su cuerpo a un extraño, rezaba al Señor y pedía perdón.

 El monje, irritado porque su consejo no había producido ningún  efecto, pensó para sí: “A partir de ahora, voy a contar cuantos hombres entran en aquella casa hasta el día de la muerte de esta pecadora” Y, desde ese día, el no hizo otra cosa que vigilar la rutina de la prostituta: por cada hombre que entraba, añadía una piedra a un montón que se iba formando.

Pasado algún tiempo, el monje volvió a llamar a la prostituta y le dijo:

.-¿Ves ese montículo? Cada piedra representa uno de los pecados que has cometido a pesar de mis advertencias. Ahora te vuelvo a avisar: ¡Cuidado con las malas acciones!

La mujer comenzó a temblar al percibir como aumentaban sus pecados.de regreso a su casa derramó lágrimas de arrepentimiento, mientras rezaba:

.- Oh, Señor, ¿Cuándo me librará vuestra misericordia de esta miserable vida que llevo?

Su ruego fue escuchado, y aquel mismo día el ángel de la muerte pasó por su casa y se la llevó.

Por voluntad de Dios, el ángel atravesó la calle y también cargó al monje consigo.

El alma de la prostituta subió inmediatamente al cielo, mientras que los demonios se llevaron al monje al Infierno. Al cruzarse en la mitad del camino, el monje vio lo que estaba sucediendo y clamó:

.-¡Oh Señor!, ¿Es esta Tu Justicia? Yo que pasé mi vida en la devoción y en la pobreza ahora soy llevado al infierno, mientras que esa prostituta, que vivió en constante pecado, está subiendo al cielo.

Al oír esto, uno de los Ángeles respondió:

-Los designios de Dios son siempre justos. Tú creías que el amor de Dios se resumía en juzgar el comportamiento del prójimo. Mientras tú llenabas tu corazón con la impureza del pecado ajeno, esta mujer oraba fervorosamente día y noche. Su alma quedó tan leve después de llorar y rezar, que podemos levarla hasta el paraíso. La tuya quedó tan cargada de piedras, que no conseguimos hacerla subir hasta las alturas.”

Desconozco el autor.

Hermoso texto para sacar las conclusiones  que uno crea oportunas interiorizándolo.

Pesando cuantas piedras vamos acumulando. Si vivimos en armonía, sin juzgar, corrigiendo nuestros errores y convirtiéndolos en aciertos, no abran  piedras en las maletas de nuestro ser, más ligero el equipaje, pero más llenos por dentro de paz y AMOR, palabra ésta que a mucha gente le cuesta nombrar, pero que es la esencia de todo.

Las piedras, mis piedras, el espejo, mi espejo, la paz, mi paz.

Silver